Nido
navegando por categorías
Mil ocurrencias de Danko II
Ante la consulta que me hiciera Betzabé; quien tiene un blog : Diego, mi bebé mágico, sobre mi actitud cuando Danko de pequeño hacía algo inadecuado, les contaré que al principio me sentía muy, muy incomoda, sentía las miradas como puñales y solo quería que la tierra “me tragara”… y les voy a decir que, cuando una es joven e inexperta para lidiar con estos problemas, está más preocupada por lo mal que se portará, en vez de ir con actitud positiva y anticiparse a lo que podría suceder. Estos niños son unas esponjitas y si nosotros vamos pensando que todo va a ser un caos, pues eso pasará.
Como escribí en el post anterior, es bueno hablar del tema… es difícil a veces, pero enfocándolo directamente se ahorrarán muchos malos ratos. Simplemente, yo con el tiempo aprendí a decir que tenía UN HIJO ESPECIAL… luego a los que les interesaba, iba a los detalles: que le habían diagnosticado autismo y que yo estaba interesándome en buscar ayuda y rehabilitación. Lee el resto de esta entrada »
Las mil ocurrencias de Danko
Ahora, cuando ya pasaron algunos años y todo va más tranquilo y ordenado con Danko; si bien es cierto, no está en el tiempo ideal, ni sus actividades son todo lo que queremos para el, siempre recordamos las “mil ocurrencias” que involucran su período de hiperactividad y hoy saliendo de su adolescencia..
En su tiempo nos dió dolores de cabeza y algunas etapas tuvieron que pasar, debido a que la mayoría de estos niños hacen sus travesuras, sin tomar en cuenta las consecuencias.
Recuerdo que, en tiempos de Navidad, yo no podía descuidarlo porque los adornos, incluyendo el arbolito los metía a la ducha y se bañaba con estos. Un día me cambió al Niñito Dios del Nacimiento y puso un pescado; tuvimos que resanar ese Niño, porque lo encontramos sin brazos.
Cuando ibamos a los supermercados se comía la fruta, tuve que pagar muchas veces las galletas y dulces que abría o se ponía a jugar con las salchichas y pollos. Igual, siempre lo sacabamos, pero redoblando el cuidado, porque a nosotros nos llamaban la atención, pensando que teníamos muy mal educado a nuestro hijo.
Algo similar nos pasó en los colegios iniciales. Recuerdo que al padre de la Directora de su colegio “San Juan”, quien era un señor de avanzada edad, le arrojó un balde lleno de agua y lo mojó por completo, tuvieron que llevarlo a cambiar por temor a que le de un fuerte resfriado. Saltaba sobre las carpetas, arrugaba sus tareas; los profesores (maestros) me pedían muy amablemente que lo retirara hasta que estuviese más tranquilo. Así tuvo que pasar por 4 colegios iniciales y 1 colegio especial.
Hubo una vez una competencia de triciclos con niñitos de 4 y 5 años y Dankito competía; dieron la orden de salida y Danko aceleró y se siguió de la meta, hasta donde estaba el público observando, todos se asustaron porque practicamente los atropelló. Yo, siempre estaba con el alma en un hilo (es un dicho), pensando y hoy día qué hará?.
Ya mas grandecito, a veces lo llevabamos a misa y siempre desfogaba algún gas contenido y nos echaba la culpa a nosotros, así que mejor nos quedabamos atrás, para poder salir rápido.
¡Qué niño! nos ha hecho tantas, que a veces se pierden en mi memoria.
En casa también mi familia no se escapó. Una madrugada despertó a su abuelita echándole su joyero lleno de collares y pulseras en la cara, mi suegra se levantó asustada y desconcertada.
Otro día, regresamos de hacer compras y encontramos todas nuestras cosas como relojes, zapatos, ropa, lentes,juguetes, todo tirado en la calle, no se robaron nada gracias a una reja, ya se imaginan quien fué. En otra ocasión, cuando vinieron a tomar el té unas vecinas y, al servirnos en la mesa, notamos que el té sabía muy mal, es que Danko había echado la esponja de lavar platos en la tetera, mientras hervía el té.
Por estas conductas, ya no lo invitaban a otras casas, era muy movido y, nuestras consultas siempre eran ¡cómo mejorarlo! . Con el tiempo empezó a tranquilizarse, empezamos a tener mas confianza en el; le hablabamos mucho y también la disciplina de su colegio “Corazón de María”, donde estuvo 6 años contribuyó.
El era muy reacio a la disciplina, recuerdo que, cuando llegaba a casa su profesora Mónica; quien era estricta con el, a Danko le venían nauseas solo al verla; pero todos fuimos persistentes y consistentes ya que de otra manera se nos hubiese escapado de las manos………….bye….Vivi.


